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Las mejores playas de Menorca: desde las más famosas a los rincones menos conocidos


Playas de fina arena blanca, escarpadas calas, aguas de un intenso azul turquesa…todo esto rodeado un un increíble paisaje mediterráneo es lo que te ofrece Menorca. Con 216 Km de costa encontrarás una gran diversidad, tanto si buscas una playa familiar porque viajas con niños, una playa desierta para disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor o una playa con todos los servicios donde disfrutar de actividades y deportes acuáticos.

A pesar de ser un destino turístico muy conocido, Menorca ha sabido mantener su esencia evitando la masificación turística, por este motivo todavía pueden encontrarse playa vírgenes que convierten esta isla en un auténtico paraíso en medio del Mediterráneo.

La  isla se divide en dos mitades simétricas aunque muy diferentes, en el norte la costa es abrupta, con entrantes y salientes entre acantilados . La arena de las playas en esta zona es de un color rojizo que las llena de personalidad y están menos concurridas. El fondo marino es más rocoso lo que lo hace perfecto para la práctica de snorkel ya que habitan gran número de peces y cormoranes. Además se pueden realizar excursiones en barca para poder acceder a las numerosas cuevas, playas vírgenes e islotes existentes y  sólo accesibles por mar.

En cambio el sur de la islas se caracteriza por profundos barrancos, calas y playas de fina arena blanca y cristalinas aguas de intenso color turquesa. Esta zona de Menorca está más urbanizada que la costa del norte, aunque sin llegar a estar masificada y con urbanizaciones bien integradas en la naturaleza donde poder disfrutar de un paisaje espectacular junto con los mejores servicios.

Desde Mauter Villas ponemos a tu disposición una gran variedad de villas  y apartamentos desde donde disfrutar de las mejores playas y calas de la isla, ya que por su tamaño, Menorca es perfecta para recorrerla en coche y descubrir cada uno de sus rincones a tu aire. Nuestros alojamientos en Ciutadella como Casa Nova o Ca Savia son perfectos para disfrutar de las playas del norte. Pero prefieres disfrutar de la naturaleza de la costa sur villas como Belliviure en Cap d’Artrutx o Binimigi en Binisafuller te ofrecen toda la tranquilidad de la isla en el mejor entorno.

Cualquiera que sea tu elección estamos seguros que quedarás fascinado por el espectacular paisaje de la isla, esta es nuestra selección:

Cala Morell (Norte)

Aunque se trata de una cala urbana el atractivo de esta cala radica en su paisaje rocoso ya que los acantilados que la rodean ofrecen unas vistas espectaculares, siendo una cala ideal para el buceo. En la misma zona se puede visitar la Necrópolis de Cala Morell, un conjunto de 14 cuevas prehistóricas excavadas en la roca que fueron utilizadas desde la época Pretalayótica hasta el siglo II dC.

Cala Pilar (Norte)

Situada en una zona apartada y tranquila, lejos de zonas turísticas Cala Pilar es una cala virgen de gran belleza por el paraje natural que la rodea. El típico color rojizo de la arena de las playas del norte se mezcla con el azul y verde de sus aguas convirtiendo esta cala en un reducto de paz y autenticidad perfecto para desconectar.

Cala Pregonda (Norte)

Una de las calas más recomendables de Menorca distinta a la mayoría de playas por el color rojo de su arena, por su paisaje agreste con poquísima vegetación en contraste con sus cristalinas aguas. En la cala hay pequeños islotes esculpidos por la erosión del viento que hacen de esta reserva marina el lugar perfecto para el buceo.

Cala Tortuga (Noroeste)

Cala Tortuga – Menorca

Situada en la Albufera de Es Grau esta playa virgen se encuentra junto a la Laguna de Morella, donde habitan las tortugas que le dan su nombre. La poca profundidad de las aguas en esta cala la hacen ideal para familias con niños. Cala Tortuga se encuentra en el recorrido del Camí de Cavalls, por lo que si te gusta caminar puedes seguirlo en dirección a Maó y contemplar el paisaje del noroeste.

Cala Rafalet (Este)

El caló d’en Rafelet es una pequeña cala vírgen de rocas. Rodeada por acantilados y encinares su orografía es abrupta y salvaje con increíbles aguas cristalinas es ideal si quieres respirar un poco de paz y alejarte del bullicio de las zonas más turísticas.

Cala Escorxada y Cala Fustam  (Sur)

Aunque no es fácil su acceso, Cala Escorxada es una de las playas más tranquilas de la costa sur donde poder disfrutar de las cristalinas aguas de color turquesa tan típicas de esta zona. Justo al lado, encontramos Cala Fustam una pequeña cala virgen alejada del desarrollo urbanístico y rodeada de un frondoso bosque de pinos que se abre paso entre acantilados que la resguardan del viento.

Cala Trebalúger (Sur)

Trebalúger es una de las playas vírgenes de agua turquesa y fina arena blanca más tranquilas de la isla. Enmarcada por acantilados de roca caliza rodeada por pinares se caracteriza por la desembocadura de un barranco y un pequeño río. Es ideal para la práctica de submarinismo.

Cala Mitjana y Cala Mitjaneta (Sur)

Cala Mitjana y Mitjaneta- Menorca

Sin duda son dos de las calas vírgenes más famosas de Menorca, rodeadas de pinos y transparentes aguas de intenso color turquesa. Aunque un poco masificadas durante los meses de verano, bien merecen una visita. Los acantilados típicos de la costa sur de la isla encajonan Cala Mitjana y podrás  disfrutar de un paisaje espectacular. Muy cerquita, a la derecha encontramos Cala Mitjaneta, con el mismo paisaje pero una dimensiones mucho más reducidas.

Cala Macarelleta (Sur)

Una de las calas más conocidas representa a la perfección la típica postal de aguas turquesas y fina arena blanca que aparecen en las postales. Situada en la bahía de Cala Macarella (su hermana mayor) aunque de menor tamaño Cala Macarelleta está más aislada y por lo tanto continua siendo virgen.

Es Talaier (Sur)

Situada a tan solo 13 Km de Ciutadella encontramos esta pequeña playa virgen de agua turquesa y arena blanca. Esta cala es perfecta para el buceo ya cuenta con la presencia de unos arrecifes conocidos como Escull del Governador. A unos 38 metros de profundidad se pueden observar los restos  de un carguero francés que naufragó en 1929 al chocar contra este arrecife.



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